Son las seis y media de la tarde del  sábado 11 de junio con una “caló” que “no se pué aguantá”, y en la Iglesia de Las Lomas está a punto de entrar la novia. La iglesia es circular con el altar “in the middle”, y dentro en los bancos estamos todos los miembros de coro diseminados y camuflados. Sí, habéis entendido bien, camuflados, mimetizados, como si fuéramos unos invitados más.

Se trata de un “flashmob, me explico; en vez de llegar y verte al coro de blanco inmaculado en su sitio, estamos por los bancos con chales, tocados y abanicos esperando la señal, como los camaleones? pues igual!!. La señal es Matina con su piano, Fer con el bajo, Juan la guitarra eléctrica y Angel, la batería.

Empiezan a sonar las notas cuando la novia entra en la iglesia y avanza hacia el altar…y, uno a uno, nos vamos levantando y desprendiéndonos de nuestros atrezzos para ir dando palmas saliendo de todos los bancos yendo hacia el sitio del coro mientras los invitados se dan codazos y tímidamente con cara de sorpresa y sonrisilla picarona, y  empiezan a dar palmas con nosotros. La hemos “liado parda ya”, y ahí empieza la boda, con una novia que te obsequia una sonrisa de oreja a oreja, parecida a la que le regala al novio y a su padre en el altar… esto pinta bien!!!

Las bodas son tan bonitas… ver una novia y un novio con esa cara de felicidad e ilusión… ver el compromiso, la ternura, la emoción de los padres… es un sacramento precioso y nosotros intentamos ponerle un broche especial a tanta felicidad. Días como ése son el alimento de los malos que vendrán sin duda, y la base de algo tan sólido e importante como es una familia cristiana. No es fácil el matrimonio como tampoco lo es ser cristiano, que parece que serlo se considera hoy en día, más un estigma que un regalo de vida para ti y para los demás, pero a pesar de todo, hay  fe en Dios, en su ayuda y en su guía para el camino… y eso hace que todo merezca la pena.

Todos juntos somos una piña de voz y de sentimiento… se nota, se palpa, esa conexión que nos hace tan especiales y que la gente percibe… esa es la magia… porque es magia y no de la potagia de Borrás,  sino de la de verdad, de la de Él a través de Matina y de todos y cada uno de nosotros; no sabéis la complicidad que tenemos… es preciosa, de emocionar.

Al final el padre de la novia se pone a dar palmas con nuestra canción de salida y dice un gracias bajito mientras el resto de gente se mueve y corea en los bancos, empiezan los peques que ya sabéis que para estas cosas son los primeros en apuntarse a un bombardeo, y le siguen algunos adultos al ver al padrino dando palmas, al final es imparable, todo el mundo corea y baila incluida la novia!!!! ….es el “marchinín”, la canción preferida de nuestra querida compi Mónica Mantis, decana en estas lides, y una de las almas bonitas que componen este coro, que está lleno de ellas, tenemos para exportar ¡!!!!,  y lo “gosamos”, incluso hacemos un poco de claqué a lo “Fred Astaire”…. si es que no hay nada como disfrutar de lo que haces!!!  Así nos despedimos, casi desfilando, y al altar a sacarnos una foto con los novios que ya veis que requeteguapetes están,  ……..oh when the Saaaaaaaaaints!!!!!!.